Aubergine

La belleza de la naturaleza
Al verla en el estante, la berenjena parece una verdura «super modelo»: su color morado profundo, piel brillante y firme figura oval la convierten en un objeto de fascinación estética. 
Desafortunadamente, su belleza siempre se sacrifica por una razón banal: comer. En el horno, en la olla o la cacerola, toda la hermosura se disuelve en segundos para transformarse en algo blando y húmedo.
Pero sus invitados no lamentarán esta falta de respeto con la belleza de la naturaleza, siempre y cuando usted los reconforte con una receta realmente creativa.

Debe recordar esto
Una berenjena cruda puede no ser apta para el consumo. Como miembro de la familia de la belladona, esta linda verdurita tiene un toque de veneno (solanina), cuando no está bien madura ni cocinada. Así que, por favor, nunca la use para una ensalada cruda. No aportaría mucho al sabor de todos modos, ya que el impacto principal de la berenjena en las papilas gustativas es un suave amargor.
Las berenjenas son muy adaptables y están ansiosas por tener una salsa, ocupar el papel central en una musaca, hacer un modesto papel secundario en una «ratatouille» (pisto), o terminar su existencia agradecidamente en un «chutney» o crema para untar. Los accesorios para batir y cortar que viene con su Multiquick Artiste de Braun, le ayudarán mucho con estos trabajos. 

Sabe tan bien
La berenjena la encontrará en cocinas de Japón a España. Las berenjenas son comunes en la cocina mediterránea, ya que la planta necesita de un clima cálido para crecer. Por esto, la mayoría de las recetas fueron descubiertas en regiones cálidas del mundo.
En la India, la berenjena aparece con frecuencia en «chutney» (mermeladas) y curry. El Baba Ganush es un delicioso puré famoso en la península de Arabia, pero también en otros países alrededor del mar Mediterráneo. Está hecho de la pulpa de berenjenas asadas y mezclado con ajo, jugo de limón, aceite de oliva y tal vez algunas hierbas que usted quiera agregar en el accesorio para picar de su Multiquick Artiste de Braun. El resultado puede usarse como salsa para verduras, relleno de sandwich o para untar en pan árabe. 

Deje que suden
Muchas recetas acercan las berenjenas al aceite de oliva, por ejemplo, la famosa «Melanzane alla Parmigiana» (berenjenas a la parmesana). En general, usted corta rodajas de berenjena y las fríe en una sartén con un poco de queso parmesano.
Pero esta simple receta tiene un truco: se supone que usted debe poner un poco de sal sobre las rodajas y dejarlas sudar más o menos durante 20 minutos, para después retirar la sal. Esto les quita algo de agua, modera su amargor, y reduce la capacidad de las berenjenas de empaparse del aceite de oliva que se ha usado al cocinar.